jueves, 24 de diciembre de 2020

Don Antonio de Carpio, grabador de la Real Casa de Moneda de Jubia

 Publicado en Revista Numismática Hécate, nº7, 2020


Resumen

 Las menciones a Antonio de Carpio son escasas en la bibliografía y en los numerosos estudios que se han llevado a cabo sobre la Real Casa de Moneda de Jubia. De este grabador se recoge en las mismas poco más que era sevillano, que su puesto anterior había sido el de Portero del Consejo, su sueldo, que había sido nombrado grabador principal de esta Casa de Moneda junto al resto del personal por Resolución 9 de junio de 1811, y que se había jubilado antes del 12 de febrero de 1817, dado que en esta fecha su puesto vacante fue cubierto por José Coronal. En el presente artículo se analiza su vida y sus destinos en las Casas de Moneda de Sevilla y Jubia, a la luz de los datos contenidos en un expediente del Archivo Histórico Nacional.

 Palabras clave: Casa de Moneda de Jubia, Moneda, Grabado de la moneda, maravedíes.  

 Abstract

 Mentions of Antonio de Carpio are scarce in the bibliography and in the numerous studies that have been carried out on the Jubia Royal Mint. Of this engraver it is collected in those papers little more that he was born in Seville, that his previous position had been that of Doorman of the Council, his salary, that that he had been appointed principal engraver of this Mint along with the rest of the staff by Resolution of June 9 1811, and that he had retired before February 12, 1817, given that on this date his vacant position was filled by José Coronal. This article analyzes his life and his positions in Seville and Jubia Mints, in light of the data contained in a file of the National Historical Archive of Spain.

 Keywords: Jubia Mint, Currency, Coin Engraving, Maravedies.

domingo, 6 de diciembre de 2020

La Proclamación de la reina Ana. Los reales de a ocho y las pesetas provinciales españolas, la moneda de las colonias americanas de Inglaterra

 Publicado en UNAN Numismática nº39, Noviembre-Diciembre 2020


El cambio entre la moneda colonial y los reales de a ocho españoles se fijó tras la Proclamación de la reina Ana en 54 peniques esterlinos, si bien los exámenes realizados en las ceca londinense en 1703 habían dado como resultado una equivalencia menor, que variaba desde los 52,69 peniques de la moneda mexicana de hemisferios hasta los 54,0056 del real de a ocho sevillano de viejo cuño. Los exámenes de la misma ceca de los años 1705 a 1717 muestran unos valores que variaban entre los 53,85 peniques de la moneda con columnas de Hércules de 1717 y los 54,7387 de la misma moneda acuñada en el año 1704.

The change between the colonial currency and the Spanish dollars was fixed after the Proclamation of Queen Anne in 54 sterling pence, although the chemical examinations carried out at the London mint in 1703 had resulted in a lower equivalence, ranging from 52.69 pence of the Mexican currency of hemispheres to 54,0056 of Old Sevillian stamp dollars. Examinations of the same mint from 1705 to 1717 show values varying between 53.85 pence of the coin with pillars from 1717 to 54,7387 of the same coin minted in 1704.

A taxa de câmbio entre a moeda colonial inglesa e os pesos espanhóis foi fixada após a Proclamação da Rainha Anne em 54 pence, embora os estudos realizados na Casa da Moeda de Londres em 1703 resultaram em uma equivalência menor, variando de 52,69 pence da moeda mexicana de hemisférios a 54.0056 do peso sevilhano de cunho antigo. Exames sobre registros da mesma Casa da Moeda de Londres, de 1705 a 1717 mostram valores variando entre 53,85 pence para as moedas com colunas de Hércules, de 1717, a 54.7387 da mesma moeda cunhada em 1704.

sábado, 5 de diciembre de 2020

El Reglamento provisional de personas y sueldos de la Casa de Moneda de Chile de 1772

 Publicado en Asociación Numismática de Chile, Anuario 2020


En el Archivo General de Indias, incluido en una carta que el virrey del Perú, Manuel de Amat y Junyent Planella Aymerich y Santa Pau remitió al Secretario de Marina e Indias Fray Julián Manuel de Arriaga y Ribera, encontramos el Reglamento provisional de las personas y sueldos de la Real Casa de Moneda de Santiago de Chile, así como la lista del nombramiento de los principales ministros de ella, que lo fueron a instancia del presidente de la Audiencia de Chile.

La Casa de Moneda de Santiago fue incorporada a la Corona por Real Cédula de 8 de agosto de 1770, siendo el encargado de hacer cumplir esta orden el entonces virrey del Perú, Manuel de Amat, que anteriormente había ocupado el cargo de Gobernador de Chile y Presidente de su Audiencia. Para ello, solicitó toda la documentación sobre su funcionamiento, los salarios de los oficiales y empleados de la misma y su producción. El anterior tesorero y fundador de la misma, Francisco de García Huidobro, recibió en compensación el título de Marqués de Casa Real, y se le reconoció el título y el sueldo asignado como Alguacil Mayor de por vida.

 Con toda la documentación recibida, el virrey Amat ordenó la incorporación de la Casa de Moneda a la Corona el 11 de marzo de 1772, y encargó la misma al mandatario interino nombrado por él, Francisco Javier de Morales y Castejón de Arroyo, que recibió la orden el día 2 de mayo. Morales nombró superintendente de la misma a don Mateo de Toro y Zambrano, conde de la Conquista.

 Durante este proceso el Consejo de Indias solicitó al virrey Amat información sobre el reglamento que iba a regir en dicha Casa, así como las personas que habían sido asignadas a los distintos oficios y los sueldos y salarios a percibir por cada uno de ellos. La contestación del virrey, que adjunta copia de dicho reglamento, así como relación de las personas por él nombradas, es un documento numismático de primer orden para conocer los oficios y el funcionamiento de la Casa de Moneda en este periodo de transición, y que se transcribe íntegramente por su obvia importancia:

 

Carta nº 1198 de Manuel de Amat y Junyent, Virrey de Perú, a Julián de Arriaga, Secretario de Marina e Indias. LIMA, 654, N.15.

 El virrey del Perú  nº 1198

 Al margen: Acusando recibo a la Real Orden que cita incluye copia del Reglamento provisional de Personal y Sueldos de la Casa de Moneda de Chile, con especificaciones de los sujetos que nombró a distinción de los elegidos por el Presidente de Aquella Real Audiencia y da cuenta de la providencia que ha expedido para oír en justicia a don Agustín Infante y Waldo García.

 Exmo. Señor,

 En consecuencia de las Reales Cédulas que se me habían comunicado por el Real y Supremo Consejo de las Indias sobre la incorporación de la Casa de Moneda de Chile a la Real Corona por aquella vía, con representación de 7 de marzo de 1774, a que es relativa la de 2 de enero del siguiente de 1775, copia del reglamento provisional de personas, y sueldos, que formé con el fin de instruir al Presidente de aquel Reino para su plantificación, expresando haber nombrado como Superintendente a don Estanislao de Landázuri, por Contador a don Bernardino Altolaguirre, por tesorero al que lo era, por Ensayador Mayor a don Domingo Izaguirre, y a un guarda materiales como principales empleados y únicos que necesitaban la Real Confirmación, para su perpetua subsistencia omitiendo los demás a causa de que habiendo comisionado al Presidente de Chile para su nominación, que los interesados hacían sus respectivos recursos para obtenerla según los méritos que les asistieren, y de que yo carecía. 

 Pero hallándome reconvenido de V.E. con fecha de 16 de febrero de 1775, para que por esta vía de cuenta formal del número de empleados de aquella Casa, nombres, y sueldos con el fin de quitar de en medio toda equivocación, y cualquiera retardo que pudiera redundar al servicio de S.M. acompaño copia del reglamento provisional de Personas, y Sueldos, como asimismo listas de los empleados, con separación de los nombrados por mí y los que eligió el Presidente de Chile.

 En los de esta clase es comprehendido el Tesorero Interventor don Joseph Antonio Alcalde, hijo del Conde de Quinta Alegre, que hasta ahora ha servido sin sueldo por la enfermedad de su propietario, y ha continuado en la misma forma después de su fallecimiento, habiéndosele contribuido con la íntegra de él, al Marqués de Casa Real durante su vida, y a su viuda e hijos después de su muerte, por haberse considerado pertenecerles como dueños del oficio; manteniendo noticia de haberse dignado el Rey compensarles su valor, con el de alguacil mayor de Corte de la Real Audiencia de Chile y sueldo igual al que gozaba por Tesorero de la Casa de Moneda; no habiendo dado mérito dicho don Joseph Antonio Alcalde para alterar el buen concepto que había adquirido de su conducta el Presidente y el Superintendente de la  Casa quienes me han reiterado, con expresiones bien ventajosas me parece digno de que se le atienda, y coloque en la propiedad a que aspira.

 Otro es el ensayador don Agustín Infante, a quien el Presidente colocó en la clase de segundo; y de quien me avisó no se hallaba en ánimo de que continuare este Ministerio, tanto por ser dependiente del Marqués de Casa Real cuanto porque no tenía satisfacción de que pudiese cumplir, con lo que tan seriamente tiene encargado el Rey y por cuyos motivos había puesto al cuidado de don Domingo Izaguirre todas las funciones de su ministerio; pero significándome V.E. le oiga en Justicia, como lo quiere el Rey y tome providencia sobre su solicitud, como también sobre la de don Waldo García, que ejerció el ministerio de balanzario por solo el nombramiento de dicho Marqués su tío, les he hecho saber comparezcan a usar de los derechos que les competen, y de sus resultas daré cuenta oportunamente.

 Cerca de los demás nominados ni se me ha dado aviso de si continúan en sus respectivos Ministerios, ni menos tengo seguras noticias que puedan afianzar mi concepto sobre su idoneidad, y suficiencia en vista de lo cual resolverá V.E. lo que sea más de su agrado conforme a las intenciones de S.M.

 Nuestro señor Guarde a V.E. muchos años. Lima, 5 de marzo de 1776.

 Exmo.

 Manuel de Amat.

 Ilmo. Sr. D. Julián de Arriaga.

  52.

 Reglamento provisional con expresión del número de oficiales y dependientes que han de servir en la Casa de Moneda de Santiago de Chile incorporada a la Real Corona, designación de los salarios que han de gozar con arreglo a la Real Cédula de 8 de Agosto de 1770, y con reflexión a lo dispuesto y observado en esta Real Casa de Moneda de Lima, según sus Ordenanzas, y a lo que ha informado el Señor Superintendente de ella y respondido por el señor Fiscal con otras indagaciones y exámenes que se han hecho para elegir los medios más proporcionados, que todo es en la forma y manera siguiente:

 

Un Superintendente, con el sueldo de tres mil pesos al año ………………………….  3,000”

Un Contador con dos mil y cincuenta…………………………………………………………… 2,050”

Un Tesorero con dos mil y cincuenta…………………………………………………….……… 2,050”

Primer Ensayador un mil quinientos………………………………………………….…………  1,500”

Segundo Ensayador quinientos………………………….………………………………………..   0,500”

Un Balanzario quinientos y cincuenta pesos…………………………………………………..   0,550”

Un fiel de moneda con mil pesos………………………………………………………………….  1,000”

Fundidor mayor un mil pesos…………………………………………………………………….  1,000”

                                                                                                                                               _________

                                                                                                                                                   11,650”

 

Un Guarda Cuños que puede suplir en la sala de Libranza de Contador de Moneda

trescientos pesos……………………………………………………………………………………  “300”

Un Guarda materiales y Maestro de Moneda que sirva también de guarda vista de

la fundición cuatrocientos y cincuenta pesos……………………………………………………  “450”

Un tallador mayor Oficial y aprendiz un mil cuatrocientos pesos………………………. 1,400”

Un Oficial de la Contaduría que puede suplir las ausencias y enfermedades del

Balanzario cuatrocientos y ochenta pesos……………………………………………………..  “480”

Un Oficial de la Tesorería que también sirva de Ayudante de Balanzario y Contador

de Moneda trescientos pesos …………………………………………………………………..”300”

El ayudante de fundidor mayor se suple con el guarda materiales y Mtro de

Moneda……………………………………………………………………………………………… “000”

El Css.no con doscientos pesos ……………………………………………………………………“200”

Portero Marcador que sirva también de Contador de Moneda doscientos pesos…. “200”

Un Sirviente con noventa pesos…………………………………………………………………. “090”

Un Terrag.xo su oficial y Soplador trescientos pesos……………………………………... “300”

                                                                                                                                               _________

                                                                                                                                                  15.”370”

 

Un Guarda de noche con ciento y cincuenta pesos………………………………………… “150”

                                                                                                                                               _________

                                                                                                                                                   15.”520” p.

 

 

Todos los cuales ministros Oficios y empleos mando, y ordeno que por ahora, y mientras su Majestad no dispone otra cosa, subsistan en la referida Casa de Moneda con los sueldos y salarios que van asignados, y bajo las proposiciones, método y forma que se prescriben en las respectivas Ordenanzas formadas para el Gobierno de la Labor de Monedas de Oro y Plata que se fabrican en la Casa de esta Ciudad impresas el año de 1759, y con arreglo a las Instrucciones que en la ocasión se le comunican con esta fecha al Señor Presidente de la Real Audiencia de Chile, a quien igualmente se le dirigirá este decreto que queda estampado en los autos de la materia, y tomará razón de su contenido en el Libro de Órdenes y Bandos: Lima, 12 de marzo de 1772=Amat=Pedro Juan Sanz= Una rúbrica.

 Es copia de su original. Lima, 7 de marzo de 1776.

 Josef de Garmendia.

 

54

 

Nombramientos hechos por el Virrey del Perú para la Real Casa de Moneda de Santiago de Chile.

 Superintendente don Estanislao de Landázuri…………………………………………………………. 3000 p.

Contador don Bernardino de Altolaguirre………………………………………………………………..  2050”

Tesorero el que lo era Marqués de Casa Real………………………………………………………….   2050”

Primer Ensayador Interventor don Domingo de Eizaguirre……………………………………..        1500”

Guarda materiales y Mro de Moneda que sirva también de Guarda vista de la

fundición don Gregorio Hugarte………………………………………………………………………..    450”

Oficial de Tesorería que igualmente sirva de Ayudante de Balanzario y contador de

Moneda don Diego Sáez……………………………………………………………………………….    300”

                                                                                                                                               _________

                                                                                                                                                     9350 p.

Lima 4 de marzo de 1776

 Josef de Garmendia

martes, 1 de diciembre de 2020

A circulação da moeda espanhola no Brasil

 Publicado en Revista Numismática Brasileira, - Vol. XXIV, No 2,  2020

https://www.academia.edu/44613736/A_circula%C3%A7%C3%A3o_da_moeda_espanhola_no_Brasil

Durante a colônia, o Brasil tinha falta de moedas para pagamento, enquanto no restante das Américas já havia cunhagem em várias Casas da Moeda. Emissões de carimbos sobre moedas espanholas ocorrem desde o século XVI, autorizando estas moedas carimbadas circularem no território colonial, pelo governo português. Além dos carimbos em ocasiões diversas da colônia, também no século XIX e em insurgências no Rio Grande do Sul, cortando e carimbando com valores para circulação local ocorreram.

 A escassez de moeda própria no Brasil obrigou as autoridades portuguesas autorizar a circulação da moeda espanhola no território. Segundo Beltrán, a cunhagem de moedas no Brasil foi tardia, pelo que se recorreu a usar uma taxa de câmbio direto e o uso de moedas das Índias espanholas ou metropolitanas, com carimbo não só para autorizar, mas para elevar o valor. Segundo Torres, é possível que já desde a metade do século XVI, mais de 20 casas de fundição das que se tem notícia carimbaram ou marcaram moeda indiana espanhola, ou mesmo bateram seu próprio numerário, dado que se conservaram exemplares e existem alguns indícios documentais.

 Já em data posterior como no começo do século XVII, começaram a carimbar moedas espanholas em circulação, constando o valor em réis. Existem carimbos com reais nas moedas de 1, 2, de 4 e de 8 reales, com uma coroa bem simples e os números 60, 140, 240 e 480, respectivamente. Em 1643, como afirma Foster, as moedas de 4 reales valiam 240 réis, e em 1663, 300 réis.

 João IV autorizou em 1643 a circulação dos 8 reales, que se conheciam como patacas, e as moedas de 4 reales como meia patacas, carimbadas com a coroa real portuguesa e com indicação do valor em réis, como indicado antes. Os carimbos foram feitos em Salvador, na Bahia, Rio de Janeiro e Maranhão. A princípio, cada real indiano era valorizado em 20 vinténs ou 40 réis.

 No Brasil também ocorreram problemas resultantes dos escândalos de Potosí, e em 1647 e 1651 foi proibida a circulação das moedas do Gran Peru, embora se permitisse bater as moedas da Casa da moeda do México e as cunhadas na península Ibérica em Sevilla e Segóvia, e em 1655 retomaram a autorização de carimbar as moedas peruanas com novo cunho e desenho.

 Outra vez em 1670 se carimbaram as moedas espanholas em circulação, com um anagrama com coroa e os números 75, 150, 300 e 600, que representavam os valores em réis sobre as moedas de 1 real, de 2, de 4 e os pesos. Apenas 5 anos após fizerem novos carimbos para adequar a moeda espanhola aos novos valores, com os números 80, 160, 320 e 640 réis. Mas em 1680 também se carimbaram os 4 reales e os pesos com 300 e 500 dentro de um quadrado coroado, e outro carimbo com uma esfera armilar coroada.

 Desde o final no século XVII descobriu-se ouro no território, e uma parte passou aos territórios indianos da Espanha em troca de prata e outras mercadorias. Como afirmam Martin de Souza e Valério, os principais produtos das Índias de ambas coroas, como algodão, carnes, açúcar ou tabaco eram similares, embora o Brasil fosse um importante ponto para a introdução das mercadorias europeias de contrabando. Embora a moeda de outro não tivesse circulação legal no Brasil, o metal circulava no território, e eram comuns as joias e ornamentos religiosos fabricados neste metal, devido a que era abundante e barato. O Ponto principal da entrada nos territórios era o Estuário do Prata.

 Humboldt conta que o Brasil era um receptador da maior parte da prata de contrabando que saia do Vice-reino do Peru. Este comércio ilícito se produzia a leste dos Andes, pela bacia do Amazonas. A seu entender, para a prata do Vice- -reino Meridional, Brasil era um mercado quase tão lucrativo como era a China para o Setentrional. Entre 1/5 e ¼ da produção das minas de Pasco e as de Chota havia seguido este caminho. Por esta via havia saído contrabando, segundo seus cálculos, 200 milhões de pesos desde o descobrimento até 1803.

 O volume do tráfico fazia com que algumas pessoas em Lima, segundo este autor, pensassem que melhorasse o comércio por esta via fluvial seria maior a exportação fraudulenta de prata. Isso foi uma rêmora para o desenvolvimento econômico das províncias amazônicas do Vice-reino que eram banhadas pelos rios Guallaga, Ucayalo, Bei e Puruz, agora conhecidos como Huallaga, Ucayali, Beni e Purús, embora a falta de povoamento tivesse facilitado enormemente as atividades dos contrabandistas.

 A partir de 1808 houve a autorização de novo carimbo nas moedas de 8 reales espanhóis, dando o valor de 960 réis. Este valor, como escfreve Santos, era fixado em Minas Gerais e Mato Grosso. Na data de 1º de setembro deste ano se autorizou por Alvará, o carimbo dos pesos das casas da moeda indianas, aplicando-se o carimbo bifacial com o escudo de Minas Gerais e o globo do Brasil, sendo que o facial se aplicava notavelmente superior ao valor da prata. Montaner aponta outros carimbos regionais em Mato Grasso, em 1818, em Cuiabá, entre 182 e 1821, no Ceará e em Piratini em 1834, como logo veremos até 1835.

 Blair afirmava que entre 1819 e 1816, a moeda de prata circulante no Brasil era composta exclusivamente por moedas de 8 reales espanhóis recunhados, o que permitia ver os desenhos originais ao se examinar detalhadamente as moedas. Eckefeldt e Du Bois escrevem que as emissões de 960 réis de valor facial cunhados estes anos eram “simplesmente dólares espanhóis em nova roupa”.

 Esta autorização coincidiu cronologicamente com a fundação do Banco do Brasil, e com a autorização da circulação dos vales emitidos pelas Reais Casas de Fundição do Ouro da Capitania das Minas gerais, cujo excesso de emissão produziu a descrença em 80%. Como afirmaram Eckfeldt e Du Bois, com a criação de novas moedas em 1833, com os valores de 1.200, 800, 400, 200 e 100 réis, que ao menos nominalmente estavam cunhadas de acordo com o padrão espanhol, de fineza da prata, e o circulante brasileiro era composto basicamente de papel moeda.

 Durante a conhecida Revolução Farroupilha, ou Guerra dos Farrapos, entre 835 e 1845, liderada pela classe dominante gaúcha, do Rio Grande do Sul, e na qual participou, ao final o herói da Unificação Italiana, Giuseppe Garibaldi, fizeram uma circulação monetária no território, incluindo a espanhola. Dentre estas moedas carimbadas se destacam as balastracas, moeda cortada, geralmente de prata peruana ou potosina, com valores de 100, 200 3 400 réis. A moeda corta tinha formatos irregulares, com a linha de corte lisa, dentada ou ondulada, e se utilizava para cobrir as necessidades da moeda fracionada.

 Referências

BELTRÁN MARTÍNEZ, A., Introducción a la Numismática universal, Madrid, 1987.

BLAIR, E.H., The Philippine Islands 1493-1898, Vol. LI, 1801-1840.

ECKFELDT, J.R., DU BOIS, W.E., A manual of gold and silver coins of all nations, stuck within the past century, Philadelphia, 1842.

FOERSTER, G.H., “Plata hispanoamericana en circulación mundial del siglo XVI hasta el siglo XX. Monedas de una exposición numismática”, Gaceta Numismática 141, junio 2001, pp. 41-59. FOERSTER, G.H., “Un “Rarolus” de Santiago de 1796”, Crónica Numismática, diciembre 2005, p. 48.

HUMBOLDT, A. von, Ensayo Político sobre la Nueva España, T.III, Paris, 1827

MARTINS DE SOUSA, R. y VALÉRIO, N., “Portuguese prices and Brazilian gold in the 18th century”, 13th International Economic History Congress on “Global Moneys and Price Histories, 16-18 Centuries”, Buenos Aires, 2002.

 McCLELLAN, L., “Two-bits, four-bits, six-bits, eight...” www.columnarios.com, 15 Jun 2008. MONTANER AMORÓS, J., Los resellos. Las monedas españolas reselladas en el mundo, Valencia, 1999.

SANTOS, R.E., “El desarrollo monetario anglosajón en Brasil (1801-1822)”, Crónica Numismática, abril 2001, pp. 55-59.

TORRES, J., “La implantación de la moneda en América”, Revista de Filología Románica, 11-12, UCM, 1994-95.

VICTORINO, Y., A Moeda da Revolução Farroupilha, Fundo da gaveta do Yuri

“Piezas de 960 reis de Juan VI del Brasil sobre duros españoles”, NVMISMA, nº 23, noviembre - diciembre 1956, pp. 179-180.

 

Publicado originariamente y en castellano en Numismático Digital, 9 de abril de 2015.